lunes, 16 de octubre de 2017

Cerrando un capítulo

Esta noche me puse a pensar en todo lo que sucedió.
Lentamente, los recuerdos fueron regresando: las palabras, las promesas, los momentos que ahora parecen vacíos.
¿Será que todo, inevitablemente, se acaba?
¿Será que este... es realmente el final?
No te miento. A veces me niego a aceptarlo.
Pero, ¿para qué seguir aferrándome a algo que ya no tiene más sentido que el que yo le quiero dar?
Es hora de cerrar este capítulo.
Una historia que, en su momento, fue feliz.
Una historia llena de ilusión y momentos hermosos... pero solo eso: una historia.
Una historia que me hizo soñar y creer, que me elevó tan alto y me hizo caer tantas veces, que al final el golpe ya ni dolía.
Esta noche te diré "amor mío" por última vez... y te dejaré ir.
Aunque te fuiste hace mucho, esta vez seré yo quien te suelte.
Veré por última vez nuestra última fotografía y la borraré, como borré todas las anteriores.
Como voy borrando tu risa, tus ojos, tus abrazos... y sobre todo, mi amor por ti.
Te agradezco el tiempo compartido, aunque —si soy sincera— desearía no haberte conocido.
Quizá así me habría ahorrado años de ilusiones perdidas.
Siempre supe que tu amor no era para mí.
Tu corazón seguía atado a otra persona, pero aun así quise intentarlo.
Quise reconstruirte, incluso a costa de mí misma.
Y cuando volviste a sentirte fuerte, cuando ya podías caminar sin miedo... te fuiste.
Me dejaste.
Así como ella te dejó a ti.
Dime, ¿quién me cura ahora a mí?
Estoy tan cansada.
Cansada de esperar una señal.
Esperaba cada tarde que vinieras a buscarme.
Esperaba un mensaje, una llamada.
Esperé tanto… que me rendí.
Ya no puedo seguir esperando a alguien que no quiere llegar.
A alguien que abordó otro vuelo sin mirar atrás.
Por eso, amor mío, esta noche yo te olvido.
Te digo adiós, y esta vez, para siempre.
Te deseo suerte.
Te deseo que seas feliz.
Aunque, siendo completamente sincera...
...también deseo que sufras.
Que sufras como yo sufrí por ti.

lunes, 10 de octubre de 2016

Se que te vas

Escuchar esta canción me hace pensar mucho en el verdadero significado de eso que llamamos "amor", y me pregunto una  vez más, cuál es su significado real? qué es lo que busca? es de verdad? o será culpa de los cuentos de hadas por enseñar a las niñas que un día vendrá un príncipe encantado a rescatarlas? es una lluvia de palabras, preguntas y respuestas que pasan por mi mente, acaso la rutina puede más? acaso el miedo a estar solos hace que se crea en esa frase de "la esperanza es lo último que se pierde" y vivimos esperando cosas que quizá nunca pasen, cambios que nosotros queremos pero quizá las otras personas no, como podemos entregarle nuestro corazón, amor y  confianza a alguien que quizá algún día vaya falle, como se puede pensar siquiera en darle a otra persona lo mejor de nosotros mismos, lo mejor de nuestras vida, los mejores años e incluso pensar en dejar de lado nuestros sueños personales por estar con ese "alguien especial", empiezo a creer que es todo una ilusión que nos hicieron creer para hacernos más débiles, me pregunto ahora ¿qué es lo que espero de alguien? pues simple! espero que haga lo mismo que yo haría por él, que se entregue de la misma forma en que lo haría yo, pero quizás esa otra persona no espera eso o simplemente no está en la capacidad de darlo, y ahora pregúntate que es lo que esperas tu? ... No digo que ahora no sienta algo por alguien, pero una parte de mi cabeza y de mi corazón me pide alejarme y protegerme, como  muchas personas deben estar sintiendo lo mismo en estos momentos, pero creo que nunca podremos poner de acuerdo el corazón con la mente así como nunca sabremos si la persona que elegimos será suficientemente bueno para nosotros o quizá si nosotros lo seremos...






https://www.youtube.com/watch?v=cX2jwx6sIDU

sábado, 30 de enero de 2016


Y ella estaba ahí sentada a la luz de una pequeña vela, mirando fijamente por la ventana y el viento acariciaba suavemente los árboles mientras la noche contemplaba sigilosamente a la luna y miles de estrellas buscaban una razón por la cual brillar, el tiempo pasaba observando la interminable lucha de los minutos por no quedarse atrás, mientras miles de personas caminaban interminables rutas para llegar a lugares en los cuales no estaban seguros de querer permanecer,  las situaciones iban cambiando, los sentimientos iban creciendo o desapareciendo y se preguntaba una y otra vez qué es lo que estaba pasando... Tenía dos imágenes en la mente, ninguna de las dos desaparecía y dentro suyo sentía un big bang completo, en ese momento podía reír y llorar a la vez no sabía que estaba sucediendo o quizás sí, lo sabía demasiado bien pero se negaba a aceptarlo, no sabía si aquella noche iba a poder dormir pues regresaba a su vida alguien muy especial sin embargo algo no era igual el tiempo se había encargado de empezar a cambiar las cosas, la forma de ver la realidad, la manera de pensar, de sentir, de soñar, tenía ganas de desplegar las alas y volar, de salir a la calle y no regresar hasta  cumplir todo lo que siempre soñó pero aún había algo que la detenía, ¿el miedo quizás? miedo a perder todo o a darse cuenta que en realidad no había mucho por perder, y ella estaba acostumbrada a estar por ahí soñando cosas inimaginables pero aquella noche había algo más, algo que ella no podía explicar, entonces solo se quedó ahí mirando fijamente la ventana creando historias irreales y soñando cosas insoñables.






sábado, 12 de diciembre de 2015

Todas tenemos un Mr. Big

Viendo mi programa favorito —ese donde cuatro mujeres viven en una ciudad llena de hombres guapos a los que meten a su cama sin remordimientos— me puse a pensar, especialmente en una de ellas. Ella era escritora. Y para su mala suerte, tuvo que enamorarse del tipo más idiota de toda la ciudad.
Viéndola, no puedo evitar pensar en mi historia.
Y es que, a estas alturas, creo que todas tenemos un Mr. Big en nuestras vidas. Ese tipo solitario, egocéntrico, engreído y mimado. El que aparece solo para alborotarnos la existencia. Para hacernos felices, sí, pero aún más infelices.
Porque puede ser el hijo perfecto, el tipo más tranquilo del mundo… pero está tan concentrado en sí mismo, tan ensimismado en su propio universo, que para él el pronombre “nosotros” no existe. Solo hay un “yo”.
Y lo peor es que muchas veces nos damos cuenta demasiado tarde…
Demasiado tarde para entender que, para ellos, solo fuimos eso:
un momento, un paréntesis… un instante.
Nada más.

martes, 28 de mayo de 2013

Nada quedará

60 pastillas tomaré para volver a sentirme bien,
60 pastillas y un poco de té… me harán volver a creer.
Lágrimas que vienen y van,
sonrisas que no paran de llegar.

Ilusiones por doquier, palabras de más,
recuerdos, promesas e ilusiones rotas.
Miradas y viejos temores rodean mi habitación,
y me quitan toda la ilusión.

Sin saber qué hacer, sin saber a dónde ir,
sigo aquí… esperando poder dormir.
Ya todo me da igual, ya nada quedará,
¿qué más da si vienes… o te vas?

sensubaile :')

Esta noche quiero bailar moverme silenciosamente entre nubes y estrellas dormidas tocar con mis alas el resplandor que me consuela... paso tanto tiempo ya que casi olvido el sentido de mi primer volar tantos sueños tantas risas tantas palabras desvanecidas, no es la perfección simplemente es mi pasión...una manera de expresar lo que sucede en mi cabeza.
Busco respuestas a preguntas inexistentes y en la soledad del silencio intento recordar donde perdí o quizás donde encontré  la mejor manera de hacerme invisible

martes, 4 de diciembre de 2012

tu mirada mi silencio

esta noche quiero hablarte .. e soñado que me abrazas eh soñado tantas cosas
no es demasiado tarde... o si? no no!!!
dime que no ... dejame volar una vez mas
cubrirlo con mis alas aunq sea un beso d dspedida ...
una mirada y una sonrisa la ultima la unica y la mejor
confio en que exista una salida ... no quiero darme por vencida
y no m asombra sentirme sola ya no se diferenciar lo real d la fantasia
todo cambia y de que vale tener todo sin tener nada ...
tus palabras van y vienen tus silencios perforan mi corazon
quisiera abrazarte decirte cuanto te quiero y como te necesito...
quisiera contarte tantas cosas pedirte perdon por las demas
pero no puedo ... aun esta ahi ...
ese muro de hielo el viento que cogela nuestras palabras
silencios constantes llenos de frustracion
gritos de perdon ... maldito desamor!
envuelvete en tus propias alas frias como la nieve y largate
dejame vivir dejame soñar dejame volver a ser la niña de unos ojos que ya no vi
dejame llenar su rostro con una sonrisa ... dejame llorar dejame sentir que aun existe
que esta aqui que no es tan solo un maniqui dejame ayudar
no me grites ni me envuelvas en el pozo oscuro del olvido
no quiero acostumbrarme o seguir haciendolo
tus latidos llenan cada rincon y esos abrazos que nunca me diste rondan y destrozan mi ilusion

domingo, 14 de agosto de 2011

Tanta gente, nadie para mí

Y no sé qué sucede…
no sé qué ocurrió.
¿Por qué de pronto todo desapareció?

El silencio y la soledad me asfixian,
siento tanto frío en este lugar…
hay tanta gente aquí,
y nadie para mí.

Me olvidé de tantas cosas…
tan sencillas, tan hermosas.
No puedo seguir así.


silencios rotos... corazones escondidos

Mírame…
¿Ves cómo mis ojos reflejan la tristeza de mi alma?
Mírame…
¿Ves cómo río y salto,
disimulando este dolor,
esta soledad que dejó tu alma en la mía?
Mira cómo lloro.
Mira cómo grito.
El dolor me consume.
No es físico…
pero me mata
lentamente.
¿Recuerdas cuando nuestro amor era suficiente?
¿Recuerdas aquellas palabras sin final?
¿Las promesas que jamás cumpliremos?
¡Ven!
Y dime que lo recuerdas.
Ven y dime que no me amas,
que nunca lo hiciste,
y nunca lo harás.
Déjame morir
en el dolor de tu rechazo,
porque duele menos que tu ausencia.
Te regalo mis alas rotas
y mi corazón partido en dos.
Guárdalos.
Guárdalos donde jamás pueda encontrarlos…
¿Para qué?
Para no volver a amar.
Para que nadie más pueda herirme.
¡Maldito sea!
¡Maldito lugar!
¡Maldito amor!
¡Y maldito el estúpido cupido!
¿Dónde se metió?
¿Por qué mierda se largó?
Yo solo quería un poco de ilusión,
un poco de amor.
Bah…
webadas que salen del corazón.
De ese corazón que se vistió de negro.
De ese corazón que un día soñó
con darte todo…
¡Pero qué tonterías digo!
Si de corazón es justamente lo que falta.
¿No recuerdas?
Lo escondí.
Sí…
Lo escondí bien lejos de ti.
Y bien lejos de mí.
Shh… cállate.
Escucha.
Escucha el silencio del frío,
los gritos de la brisa,
el latido mentiroso de tu corazón.
¡Que calles, te digo!
¡LÁRGATE!
Desaparece ya.
No te despidas.
No voltees.
Solo vete…
y llévate todo lo que alguna vez
quisiste dejar.

necropcia al corazon ...

“Palabras que duelen”
Voy sintiendo en mi alma
un soplido suave… cálido.
Y voy sintiendo también
cómo en mi corazón
muere lentamente la ilusión.
Palabras.
Palabras.
¡Palabras de mierda!
Que solo te joden.
“Te amo”, dijiste.
“Te quiero”… ¿perdón?
¿Cuentos de hadas?
¿Risas olvidadas?
¿Promesas vacías?
¡Palabras! ¡Palabras! ¡Palabras!
Mira dónde estás…
En tu hueco de cristal,
un maldito agujero que no te deja vivir.
Sonríes por inercia.
Caminas como un zombi.
A la mierda con el final feliz.
¿Quieres ser mejor?
¿Cambiar?
¿Volver a vivir?
Por más que lo intentes…
no lo lograrás.
Solo lo vas a empeorar.
Mataremos lentamente a esa niña interior
y quedará solo ella:
la que aprendió a canalizar el dolor
jugando con los demás,
como un día jugaron con ella.
¿Para qué confiar?
¿Para qué pedir ayuda
si sabes que nadie va a ayudarte?
Estoy perdida…
en una puta silla
sentada
sin saber qué hacer.
Mi mente pregunta:
—¿Recuerdas tu castillo de cristal?
¿Recuerdas aquellos días en que sabías reír de verdad?
¿Recuerdas qué era el amor?
¿Las sonrisas reales?
¿Recuerdas cómo todo se fue al carajo?
Los gritos.
Los golpes.
Las lágrimas escondidas.
Las oraciones que nadie escuchó.
Tu armadura de hierro.
Tu careta bien pintada.
La niña que nunca lloraba.
La que reía de cualquier huevada.
¿Recuerdas cómo te perdiste?
¿Todo lo que hiciste?
¿Todo lo que te metiste para poder olvidar?
Mira tus muñecas.
Mira las pastillas.
No,
no es tan fácil olvidar.
No es tan fácil volver a confiar.
No es tan fácil dejar de llorar
cuando sientes que llegaste
al punto final.
¿Cómo volver a empezar?
¿Cómo volver a reír,
a soñar,
a cantar?
¿Cómo sanar las heridas
de un corazón roto
en mil pedazos?
¿Cómo dejar atrás tanto dolor
si lo llevas tatuado en cada rincón?
Soledad…
mi eterna compañera.
No me vuelvas a perder.
Déjame dormir.
Déjame soñar.
No quiero llorar.
Y juro…
que esa niña
no volverá a existir jamás.

sábado, 14 de mayo de 2011

la ultima vez..

Esta noche volví a recordar...
Esta noche volví a querer llorar.
Los recuerdos invadieron mi habitación
y los sentimientos, mi corazón.
Me duele, no lo niego.
Me afecta, y la verdad, no quisiera que fuera así.
Pero no sé cómo quitarme este sentimiento...
No me deja respirar, ni pensar,
ni reír, ni llorar... mucho menos gritar.
¿Qué puedo hacer?
Pregunta tan fácil, respuesta tan difícil de explicar.
Si pudiera borrar todo aquello vivido...
Si pudiera olvidar hasta el día en que te conocí:
tu nombre, tus ojos, tus labios...
tus besos, tus manos...
Cada palabra, cada frase...
Aquellas que me enseñaron a volar,
que me elevaron tan alto
y me hicieron soñar.
Pero ahora... solo me pueden lastimar.
Y quieren hacerme llorar.
Pero no.
No derramaré ni una sola lágrima más
por un amor que no supiste —que no supimos— valorar.
Pensaré que no te conocí.
Me alejaré de todo lo que me recuerde a ti.
Quemaré tus regalos.
Y juro...
juro que esta será la última vez que escriba pensando en ti.
Está totalmente decidido.
No hay marcha atrás.
Odio no poder evitar llorar.
Odio tener que recordar.
Pero es tan difícil, tan duro pensar…
que ya no estarás más aquí.
Y aún así,
es mejor así.
Harás tu vida lejos de mí,
y espero que seas muy feliz.
Mientras tanto, yo buscaré algo real…
un amor de verdad
que no se marchite ni se desgaste,
que ni el tiempo ni la distancia puedan destruir.
Aunque siento que eso…
es casi imposible de encontrar.
Ya me cansé de hablar.
Ya me cansé de buscar.
Lo siento.
Me duele.
No lo puedo evitar.
Y sí…
De nuevo empiezo a llorar.
Será mejor cerrar este capítulo
y no mirar hacia atrás.
Hay algo que quiero hacer…
solo una vez más:
Decir algo.
Susurrarle al frío…
Te amo.
Y juro…
que de ti, me voy a olvidar.


domingo, 8 de mayo de 2011

a mi mamiii


Mamá...
Palabra tan dulce, tan tierna, tan llena de esperanza, de ilusión y de vida.
Mamá... palabra tan bonita, que suena como una dulce melodía tan solo al pronunciarla.
Mami, mamá, mamita...
Gracias por haberme dado el regalo más grande del mundo: la vida.
Gracias por haber aceptado con amor cambiar tantas cosas en ti,
por haber dedicado cada minuto, cada sonrisa,
por estar ahí junto a mí.

Gracias por haber aceptado llevarme dentro de ti nueve mesesotes,
por haber decidido asumir una responsabilidad tan grande, a cualquier edad.
Por sacrificar tantas cosas —incluidos tus sueños y metas— por mí.
Por todas aquellas noches en las que lloraba sin cesar
y tú te desvelabas solo para cantarme:
"A la rorro, nene... a la rorro ya... duérmete, mi niña... duérmete, ya..."

Gracias.
Gracias por ser tú.
Gracias por ser así.
Gracias por existir.

Ahora que ya crecí, que ya no soy una bebé (aunque para ti lo siga siendo, ahora y siempre),
comprendo el gran amor que existe dentro de ti.
Porque solo una madre puede amar así, sin razones,
y dar la vida por alguien a quien ama.

Y sé que yo también daría la vida por ti.
Espero que algún día pueda darle a mis hijos todo el amor que tú me enseñaste,
y dedicarles cada momento de mi vida, como tú lo hiciste conmigo.

Te amo.
Y aunque a veces las cosas sean demasiado difíciles,
sé que puedo confiar en ti… ahora y siempre.

Porque si Dios me diera a elegir entre todas las madres del mundo,
¡sin dudarlo ni un segundo te elegiría a ti!

Sé que, aunque a veces gritemos, nos enojemos o nos distanciemos,
hay un lazo que nos une… algo que jamás se romperá: el amor.

¡Te amooo, mamiii!
Y siempre te amaré, con todo mi corazón,
sin razón alguna,
tan solo porque sí. 😄💕

¡Feliz día! Hoy, mañana y siempre.






viernes, 29 de abril de 2011

Eclipse

Hace muchos, muchísimos años —tantos que ya ni recuerdo—,
la Luna y el Sol se vieron...
Y por primera vez sintieron algo tan especial y tan difícil de explicar.
Pero la Luna sabía que no podría ver al Sol,
y aún así… se amaron.
En cada eclipse se encontraban:
se llenaban de besos, abrazos
y palabras tan dulces como el azúcar.
Pero el tiempo pasaba
y los eclipses eran cada vez más lejanos.
La Luna lo buscaba,
salía en la mañana recorriendo cada estación para poder verlo...
pero todo intento fracasaba.
Y aun así la Luna lo amaba.
Sabía que pasaría más de un milenio antes de volver a verlo,
pero ella lo esperaba.
Hasta que, de pronto,
la Luna sintió que algo no estaba bien...
El Sol estaba distinto, distante y frío.
La Luna quiso hablar con él,
mas el Sol se negó.
La triste Luna caminaba oscura y solitaria por la noche,
hablando con cada una de las estrellas que le daban consuelo,
pero la Luna… confundida…
no sabía qué hacer.
Sentía tantas cosas,
sentía tanta tristeza y tanta alegría al mismo tiempo…
Estaba tan confundida.
Fue entonces cuando la Luna decidió no volver a ver al Sol.
Los eclipses no se repetirían.
Y el Sol sería feliz
alumbrando a cada planeta que confiaba en él.
Desde aquel día,
la Luna y el Sol no volvieron a hablar,
ni a verse.
Y la Luna…
la Luna no volvió a soñar.
Las nubes la tapaban,
las estrellas bailaban alrededor de ella,
mientras ella tomaba del océano
la sal que lastimaba aún más
las heridas que tenía.



http://www.youtube.com/watch?v=65RbcjjXZ54

viernes, 15 de abril de 2011

amor, ilusion y abrigo =)

No soy más de lo que no ves,
pero soy más de lo que puedes entender.
Simplemente un otoño que floreció sobre un pantano olvidado,
una flor llena de espinas plantada en algún rincón
de una casa sin vida,
el reflejo de la luna llorosa en el mar.
Sonreír, llorar, gritar, sentir, recordar, sufrir...
¿Cuántas veces lo has sentido?
¿Cuántas veces has mentido?
¿Cuántas veces has jugado?
¿Cuántos corazones rotos has dejado?
Pero la vida nos dio algo más.
Vamos más allá del infinito,
lejos de las estrellas,
donde no llegue el dolor ni el olvido,
donde no exista nada más que tú y yo,
donde volemos más allá de todo.
Ven, mi amor,
esta noche quiero confesarte que te amo.
Explicarte cada estrella con un solo suspiro,
pensarte hasta no poder pensar más.
Y es que te amo…
más que a nada en el universo.
La luna es testigo de nuestro amor,
y el mundo entero nuestro compañero.
Ven, mi amor, y olvidemos los rencores,
el dolor y la tristeza...
porque esta noche haremos una fiesta,
una fiesta donde solo estemos tú y yo,
y nuestro amor sea tan solo el principio
de nuestra eterna historia sin fin.
Ven, amor mío, que te necesito...
porque estás en mis sueños como gota de rocío.
Ven, amor mío, y entreguémonos al olvido,
al eterno desafío de amarnos sin sentido.
Ven, amor mío, y quítame este frío.
Dibuja con tus manos mi silencio.
Ven, amor mío...
porque necesito de tus sentidos,
de tu piel, de tus abrazos...
porque sin ti sentiría que nada tiene sentido,
porque te amo
más que al aire que respiro...

viernes, 8 de abril de 2011

gracias papá

Esta noche, sentados frente a frente, quiero decirte tantas cosas...
pero te confieso la verdad: tengo miedo.
No sé cómo hablarte, no sé cómo acercarme.
Te veo tan distante, tan altivo, tan lejano...
A veces siento que no te conozco.
A veces siento que no eres quien creo.
Mírame, papá, mírame y dime si tú me conoces.
No te estoy reclamando...
No me grites, por favor. No... no te vayas.
Quiero hablarte... solo esta noche, de corazón.
No quiero discutir. Estoy cansada, ¿sabes?
Muy cansada de todo esto.
No sé si hago bien o mal, pues nunca me lo dijiste.
Siempre estabas ahí, pero en realidad nunca te vi,
nunca te oí, nunca te entendí.
Te quiero agradecer por todo lo que me diste,
por haberme dejado nacer... por haberme ayudado a crecer,
aunque solo lo hayas hecho materialmente...
No me grites, por favor. ¡No me grites, no te vayas!
Papá... qué palabra tan bonita, ¿verdad?
Cuatro letras, un gran significado.
Dicen que lo primero que dicen los bebés es “papá”.
Dime... ¿fue lo que dije yo? Espero que sí.
Papá, te amo tanto y nunca te lo dije,
y creo que nunca lo haré. No en persona...
ya lo intenté... ¿Lo olvidaste?
Aquellas cartas que te di...
¡Ja! Pero no las leíste, ¿verdad?
No, no las leíste, porque vi cuando las rompiste y al suelo las echaste.
Pero no te reclamo nada...
Te agradezco, te agradezco y te quiero tanto,
porque tú me enseñaste.
Sí, escucha bien: me enseñaste a ser fuerte,
y a no necesitar de nadie para salir adelante.
Me enseñaste que lo material poco puede importar,
me enseñaste a sonreír cuando quería llorar.
Me enseñaste tantas cosas, papá, y tú ni cuenta te diste...
Perdón por haber falsificado esa firma en inicial...
fue la única vez que me pegaste.
No sé si fue malo o bueno...
O no, espera, sí, también lo hiciste aquel día.
Cómo olvidarlo, ¿verdad?
Las verdades duelen, lo sé, pero no lo nombraré...
¿Estás cansado?
Sí, ya lo sé.
Perdón por haberte llamado en mi patética imaginación,
perdón por haberte nombrado siquiera en estas tristes letras...
No puedo asegurar que no volverá a pasar,
pues hay tantas cosas que quiero olvidar... recordar...
Te amo, y aun así, pase lo que pase,
seguirás siendo mi superhéroe como cuando era niña.
¿Recuerdas?
¡Bah! Qué importa ya...
Gracias, papito, por estar esta noche conmigo,
porque yo sé que estás aquí,
aunque en realidad estés tan lejos de mí...
Tu hija...
no la mejor...
no la peor...
simplemente yo.

miedo,confuncion alegria y fustracion

¿Por qué cuando siento que caigo todo se vuelve gris?
¿Por qué cuando quiero pensar que las cosas irán bien, el destino me muestra otra cosa...?
¿Por qué cuando más juntos debemos estar... es cuando más lejos y fríos estamos...?
¿Por qué esto se nos fue de las manos...?
¿Por qué soy feliz y al mismo tiempo estoy tan triste?
¿Por qué tengo miedo y nadie lo sabe, solo yo...?
¿Por qué no lo puedo decir...? ¿A quién? ¿Con quién hablar?
No lo sé...
Busco a mi alrededor y solo veo paredes... soledad y frío.

Esta noche me siento más sola que nunca.
Quiero llorar, pero no lo haré,
porque mi voluntad, mi corazón y mi vida tienen que estar bien.
Porque, sea cual sea la respuesta, no puedo estar siempre confundida.
Seré fuerte y lo afrontaré.
Como adolescente, como niña, y como lo que siempre seré:
una mujer...

Porque por más miedo que tenga, sé que todo irá bien.
Esta noche vamos a soñar
que no es un problema, ni una enfermedad...

Puede ser difícil, tal vez,
pero no imposible.
No para mí...
Ya no me dejaré vencer. No más.
Jamás... nunca, nunca más...

I love.

jueves, 7 de abril de 2011

carta a papá

No me grites.
Te respeto menos cuando lo haces, y además me enseñas a gritar a mí también… y no me gusta hacerlo.

No des siempre órdenes.
Si en vez de ordenar me pidieras las cosas, yo las haría con buen ánimo y con más ganas.

Cumple lo que dices, ya sea algo malo o algo bueno, así me enseñarás a cumplir con lo que yo digo.

No me compares...
Menos con mis hermanos, porque si me haces ver mejor que ellos, ellos van a sufrir…
y si me haces ver peor, seré yo quien sufra.

Déjame valerme por mí misma.
Si tú decides y haces todo por mí, jamás podré hacer las cosas sola y bien.

No digas mentiras, y no hagas que yo las diga por ti.
Harás que pierda la fe y la confianza en ti.

Cuando me equivoque, no me grites ni me exijas una explicación.
Solo compréndeme, porque a veces ni yo misma sé por qué lo hice...

Cuando tú te equivoques... admítelo.
Así me enseñarás a admitir mis errores también.

No me digas que haga una cosa que tú… ¡SI TÚ NO LA HACES!
Yo aprenderé y haré lo que tú hagas, no exijas algo que ni tú mismo puedes cumplir.

¡Quiéreme!
Y dímelo. A mí me gusta oírtelo decir, aunque tú no creas que sea necesario...


domingo, 3 de abril de 2011

salidas corazones rotos...

¿Y cómo me quito de encima estas ganas de llorar?
¿Cómo me quito de encima tus caricias?
¿Cómo me quito de encima tus besos, tus palabras... tus abrazos?
Abrazos eternos que me hacían olvidar
y sentía que el mundo dejaba de girar...

¿Cómo me quito de encima todo este amor?
¿Cómo me quito de encima a la soledad,
al dolor... a la tristeza y a tu adiós...?
¿Cómo me quito de encima todas estas emociones,
todos estos sentimientos,
cada sonrisa, cada momento...?

Dime, mi eterno desconsuelo,
¿cómo me quito la razón?
Y sé que si lo hago,
mi idiota corazón seguirá muriendo de dolor.

Dímelo, dímelo, mi amor...
Dibujaré con lágrimas tu rostro
y con estrellas tus ojos,
y entre mis sábanas buscaré tu aroma.
Mis almohadas me hablarán de ti,
caminaré sin sentir,
hablaré sin pensar...
pues sin nada me he quedado.

Otra vez...
solo mi tristeza, tu vacío y yo.

Dicen que el amor es lo más fuerte,
lo más lindo... pues hoy no creo eso.
Mi amor se fue, de hoy en adelante no existirá más para mí.
No amaré a nadie, ni a nada,
si por amar y entregar todo quedé así...

Mira lo que soy... no soy nada.
De mí solo quedaron sobras,
restos rotos de sueños perdidos,
ilusiones traicionadas.

¡Maldito corazón, maldito amor!
¡Maldito dolor!

Quisiera quitar la sangre de mis venas,
volar hacia un mundo mejor donde no exista el dolor.
Precioso Morfeo, arrúllame entre tus brazos,
recíbeme esta noche y para siempre.

Mi sueño eterno te entregaré...
llévame, vamos, hazlo...
llévame lejos de aquí que ya nada importa.

La decisión está tomada...
Si estoy muerta en vida ya,
¿qué más da que muerta en verdad mañana esté...?

Adiós, mi hermoso sueño.
Adiós, mi precioso momento.
Y te digo adiós porque ya no estoy,
ya no estás...
y entendí que nunca más estaré...


sábado, 2 de abril de 2011

Vacio

Cómo dueles, amor mío...
Me dueles en el alma como viento frío,
atraviesas el pasillo lleno de angustia
y colmas con tu aroma dulce melodía de flores melancólicas.

Ve y dile al mundo entero que mi alma vaga eternamente...
sin retorno, sin sentido,
acompañada de aquel recuerdo vivo
que late y destruye profundamente aquel amor
que un día echamos al olvido.

Un corazón alejado del tibio susurro de un sueño perdido,
entre lágrimas y sonrisas,
baila en silencio la frescura de su piel,
entre profundos ríos y enormes cascadas
rodeadas de eterna belleza.

Belleza pura, belleza intacta,
dime si tú eres tan solo la razón de ser
o si vas más allá de esta oscura y perdida realidad.


jueves, 31 de marzo de 2011

Mentiras

Cada noche, sin pensar, me pongo a olvidar
cada minuto de silencio, cada minuto de placer,
cada minuto de olvido, cada minuto de dolor.
Siento el frío resplandor de tu mirada...
el olvido del silencio traicionado,
la tristeza de la soledad olvidada en el profundo mar del desamor.
Silencio entre tumbas de oscuridad,
silencio entre llantos de humo,
sabor amargo de la eterna soledad.
Dile al cielo que me ayude en esta perpetuidad,
que me aleje del peligro y la sinceridad.
Para sobrevivir, no hay que decir la verdad;
basta con que pidas libertad, olvido y soledad.
Pero ¿qué importa ya
si la sinceridad que yo te di el viento se la llevó...?
Tu mirada, tu sonrisa...
Vuela, mi eterno corazón, vuela en un suspiro que no acabe jamás,
y llévate mi corazón... por favor.
Guárdalo y úsalo cuando tus alas ya no puedan volar más,
cuando sientas que todo se ha acabado ya.
Entonces ábrelo y consume el poco amor que queda,
ciega poco a poco y sin dolor la poca vida que le dejaste a mi dolor.
No te preocupes más por mí...
yo guardé cada mirada, cada ilusión en un pequeño cajón,
y cada vez que sienta que la ilusión se va,
los sacaré... los miraré y los sentiré, con cuidado de no romperlos.
Pero ¿por qué hablo de tiii?
Una vez más me traiciono y lloro,
una vez más pido perdón.
Perdón por no olvidar,
perdón por amar,
perdón por sentir,
perdón por ser tan débil.
Dibujaré en mi cama, con cada gota de sangre,
el color de tu cabello,
el silencio de tu adiós
y la mentira de tu amor...