De nuevo aquí, sin saber qué hacer,
pensando en lo que fue y no sé si será.
Me pregunto si soñé o fue de verdad... no lo sé.
En los días le pregunto al sol y al viento,
en las noches hablo y lloro con la luna.
Las estrellas me aconsejan y un cigarro me consuela.
Voy caminando lentamente por la oscuridad
y veo que llego al paradero final.
No sé lo que pasa... no puedo respirar.
Siento una angustia que me traspasa,
un dolor que no me deja ni pensar.
Gritos vienen a mí como mariposas a las flores.
Intento no pensar que esto está mal,
intento recordar aquellos días en los que sabía importar...
Me quedo mirando fijamente al vacío
y aparece el transporte que me llevará de nuevo
a un lugar de paz donde siento que existo,
un lugar donde la ilusión y la esperanza siguen flotando.
Aunque...
ya es tarde ahora y la vida sigue transcurriendo.
El tiempo no se detiene,
las horas pasan volando sobre mí
y arrastran con ellas todo lo que construí.
De lejos, el silencio me llama
y el eterno sueño me cobija entre sus brazos.
Ahí va otra vez...
No te preocupes, mi amor,
porque esta noche le pediré a la luna que te diga al oído,
entre sueños y suspiros,
lo que siento hoy aquí. ♥
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